12 octubre 2006

Prófugo en la estación

Parece mentira pero resultó para mí muy fácil ser feliz ahora en la tarde.

Salí del trabajo, ingresé a la estación del metro como todos los días y ahí dónde menos pensé escuche algo que retrocedió mi imaginación años, mucho años atras.

Somos cómplices los dos
Al menos se que huyo porque amo
Necesito distensión
Estar así despierto
Es un delirio de condenados

La canción, mi canción. En la estación, donde no se escucha sino ruido, pasos, murmullos oí una de las canciones que hacen parte de la banda sonora de mi vida

Como un efecto residual
Yo siempre tomare el desvío
Tus ojos nunca mentiran
Pero ese ruido blanco
Es una alarma en mis oídos

Por motivos que no detallaré (y como suele suceder cuando uno está enamorado ;-) la canción interpreta cada una de las cosas que pensaba yo en esa época de mi vida y que claro... involucraba a mi novia (más tarde me casé con ella). Y ahí en plena estación del metro y cuando menos lo esperaba la letra exquisita y la guitarra insistente de un Cerati delicioso entró en mi cabeza y me hizo otra vez feliz.

No seas tan cruel
No busques más pretextos
No seas tan cruel
Siempre seremos prófugos los dos

No se necesita mucho ponerme bien, ¿no?*

__________

*Después de «Prófugos» de Soda Stereo, sonó Calamaro. ¿No es el mejor metro del mundo?


Publicar un comentario