30 octubre 2007

La mamá de Samuelito

En las elecciones pasadas para la alcaldía de Bogotá, yo desde Medellín quería que ganara Peñalosa. No, no tiene nada que ver mi posición con agendas programáticas, guerra sucia, 'descaches' en debates, ni interés en que Bogotá no tenga metro. Nada de eso influye en mi opinión. No quería que ganara Samuel Moreno por una cosa que tal vez parezca frívola: No soporto a su mamá (la de él), María Eugenia Rojas.

Le dicen «La Capitana» (por ahí leí que fue ella misma la que se puso ese sobrenombre) y desde que tengo uso de razón esa señora me da físico miedo. Su cara parece robada de una colección itinerante de momias egipcias. Por allá en los ochentas y por algunas aspiraciones políticas y cargos públicos salía con frecuencia en los noticieros de la época. Siempre pintoreteada sin dejar un milímetro real de su cara que imagino nadie ha visto nunca, siempre con las cejas depiladas y delineadas artificialmente para dibujar un aire de superioridad en su aspecto, siempre con ese peinado fijado con litros de laca para que ni uno de sus pelos se salga de la posición que le corresponde. Yo me imaginaba que todo se debía a la distorsión propia de nuestro TV de 14" en blanco y negro, pero no, con la introducción del televisor en colores en mi casa pude verla tal cual y la realidad se me presentó a mis ojos como le que genuinamente era: Esa señora parece sacada, directamente y sin escalas, de una película de zombies capaz de causarle pesadillas al mismísimo Tarantino.

Y yo que pensé que al jubilarse no iba a volver a verla, ahora en los noticieros les gusta mostrarla como la mamá de Samuelito, y hacen perfiles y vuelven a decir que fue la segunda mujer del mundo con licencia para manejar helicóptero y que fue la primera de Latinoamérica en aspirar a la presidencia de una nación (lo que nunca dicen es que también fue la primera en perderla). Pensé que se había terminado de momificar por allá en el Santander, pero no. Por eso tenía miedo de que Samuel ganará la alcaldía, porque sabía que desde el más allá "La Capitana" (hasta escozor me da el apodo) volvería aparecer como una de esas pesadillas recurrentes. Y sí, así fue. Entre las imágenes de vítores y aplausos ahí estaba la mujer que encarna mis temores, María Eugenia Rojas la hija del dictador, la señora que aún a las más estiradas señoras bogotanas les parece encopetada. La siempre adicta al poder.

Ya verán como los bogotanos se van a arrepentir de haber elegido a SamuEL. Y no precisamente porque no los va a poner a montar en metro.

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