23 diciembre 2006

Despedirse en el messenger es muy difícil

Ya saben ustedes la dificultad esta de actualizar por estas fechas: todo el mundo de vacaciones, la pereza de prender la compu, y que bla, bla, bla...

Pues nada, pongo entonces —y mientras se me quita esta extraña sensación de un año que se acaba y todo lo mismo— un post que leí en estos días y que describe mejor de lo que hubiera podido hacer yo la dificultad de despedirse por messenger. No sé si a alguno de ustedes les pasa pero por lo menos a mí se me antoja lo más complicado del mundo.

O si no, lean:

***

Tito dijo:
Me encantó encontrarte en el chat.

Juan dijo:
A mí también.

Tito dijo:
Debemos ser los únicos locos que ponemos los acentos en el messenger.

Juan dijo:
Jejeje.

Tito dijo:
Bueno, entonces, seguimos en contacto.

Juan dijo:
Dale, chau.

Tito dijo:
Chau.

Juan dijo:
Chau.

Tito dijo
Chau.

Juan dijo:
Un abrazo.

Tito dijo:
Hablamos.

Juan dijo:
Dale.

Tito dijo:
Chau.

Juan dijo:
Chau, saludos.

Tito dijo:
Beso.

Juan dijo:
;o
Tito dijo:
Abrazo.

Juan dijo:
Sigo laburando.

Tito dijo:
¿Te enojaste?

Juan dijo:
No, ¿por?

Tito dijo:
Por el tono de “sigo laburando”.

Juan dijo:
Era para terminar la conversación nada más.

Tito dijo:
Ah, ok.

Juan dijo:
Es que el msn no marca las intenciones.

Tito dijo:
Es verdad. Jaja.

Juan dijo:
;)

Tito dijo:
Un abrazo.

Juan dijo:
Un abrazo.

Tito dijo:
Listo.

Juan dijo:
¿Seguís conectado?

Tito dijo:
Sí.

Juan dijo:
Como te despediste pensé que te desconectabas.

Tito dijo:
No, no. Sigo on-line. Me pareció que habíamos terminado de hablar.

Juan dijo:
Ah, claro.

Tito dijo:
¿Ese claro es irónico?

Juan dijo:
No.

Tito dijo:
Ah.

Juan dijo:
Bah, si no querés que hablemos más no hablamos más. No hace falta que te pongas el cartelito de “busy”.

Tito dijo:
Creí que habíamos terminado la charla.

Juan dijo:
El chateo.

Tito dijo:
Perdón, EL CHATEO.

Juan dijo:
Sí, ya terminamos.

Tito dijo:
Me parece que sí.

Juan dijo:
A vos te parece. Yo estoy seguro.

Tito dijo:
¿Siempre querés tener la última palabra?

Juan dijo:
Mirá quién habla.

Tito dijo:
No cambiás más, ¿eh?

Juan dijo:
No, porque vos sos el señor humilde.

Tito dijo:
Dejémoslo acá, no nos vamos a pelear por esto.

Juan dijo:
¿Te hacés el Gandhi ahora?

Tito dijo:
¿Me estás cargando?

Juan dijo:
Puede ser.

Tito dijo:
Bueno, me desconecto y listo.

Juan dijo:
Uy, cómo tiemblo. Por mí, no contestes más.

Tito dijo:
Está bien.

Juan dijo:
Basta, tengo que seguir laburando.

Tito dijo:
Y seguí, ¿cuál es el problema?

Juan dijo:
Que tengo un tarado que me manda mensajes cada 2 segundos.

Tito dijo:
Haceme acordar que la próxima vez que te vea te agarre bien a trompadas.

Juan dijo:
No sé para qué te pase mi msn. Siempre fuiste un cabrón.

Tito dijo:
¿Yo el cabrón? Seguís enojado por lo de Martita.

Juan dijo:
Mirá de lo que te acordás. Por favor. Yo digo chau. Vos decís chau y terminamos.

Tito dijo:
Listo, chau.

Juan dijo:
Chau.

Tito dijo:
Chau.

Juan dijo:
Dijiste un chau de más, perdedor resentido.

El mensaje “dijiste un chau de más, perdedor resentido” no pudo ser entregado.

Vía | Algún día todo esto será tuyo
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