16 diciembre 2006

"Estaba en internet..."

Bueno, la historia es muy divertida y parece ficción pero lo cierto es que pasó de verdad esta semana. Hernán Casciari es un famoso bloguero y escritor argentino radicado en Barcelona (Esp.). Es de los buenos y no sorprende que tenga tanto lectores pues —exagerado o no— algunos de sus post se acercan maravillosamente a la genialidad. El asunto es que esta semana un columnista de un periódico valenciano no vió ningún incoveniente en copiar integramente uno de sus últimos post llamado "El paraíso de los tontos" en el que —paradógicamente— describe de una modo delicioso la forma como algunos 'tontos' del mundo físico han encontrado en la red el mejor medio para pasar desapercibidos y, lo que es más, incluso pasar por genios. El post, como casi siempre, fue un éxito y gustó tanto que al singular columnista —que trabaja como policía (!) en su ciudad— no le costó trabajo cambiarle el título por "Mi amigo el tonto" y firmarlo con su nombre: Pedro J. Soriano.

Hasta ahí la historia tiene todos los tintes interesantes que uno quiera: Un policia que escribe columnas en el periódico local roba el texto de un bloguero famoso en el precisamente describe a personas como él. Acostumbrado a ser plagiado antes muchas veces, el bloguero armado con las pruebas en la mano y una grabadora llama al policía con el pretexto de hacerle una entrevista a raíz de su interesante artículo. La entrevista que puede oírse y leerse en en su último post no tiene desperdicio. Con fragmentos como este:

—¿Y le ha pedido permiso a la persona a quien le ha robado usted este texto?

—No, no, no. Estaba en Internet y lo cogí de ahí. Parte de uno y parte de otro. Y parte son mis ideas también.

[..]

—Ah, usted los robó sin saber quién es el dueño.

—Hombre, tampoco es eso, ¿no? No es robar... Internet creo que es un medio común, general, y si no viene identificado pues no se llamaría robo.

[...]

—Bien. Le vamos a enviar un número de la revista a su domicilio, don Pedro, y le agradecemos muchísimo esta entrevista.

—Pues nada. ¿Qué diario es?

—El diario se llama “Taquero chorro”. (Significa: "Policia Ladrón")


No hace mucho en Venezuela sucedió un caso semejante cuando el bloguero Guillermo Amador de "el modulor" descubrió que Néstor Valecillos, otro columnista, esta vez del Diario de Caracas había copiado palabra por palabra un post suyo llamado "El tráfico y la civilización". El 'periodista' no vio tampoco ningún problema en entregarle a su jefe el artículo como si fuera suyo para ser publicado. Gracias a la información de varios lectores del blog —y a la vez del periódico— (¿creen los copiadores que la gente sólo lee un medio?) se denunció el plagio y el periódico asumió su responsabilidad —entre otras cosas— separando al 'periodista' de su plantilla.

Lo grave del asunto es que al parecer muchas personas creen que copiar textos sin citar su fuente no sea incorrecto. La cándida respuesta de don Pedro J. Soriano: "Estaba en internet y lo cogí de ahí" o la indignante e inintelegible respuesta de Néstor Valecillos refleja o la ignorancia o el descaro con el que algunos 'roban' sin el más mínimo asomo de vergüenza propiedad intelectual ajena. ¿Recuerdan el caso de un concejal de Bogotá (o un funcionario de la alcaldia, ahora mismo no lo recuerdo) que copió parte de un proyecto de la página "El Rincón del Vago" excusándose de que lo había hecho sus subalternos?

Asi que por más tentador que sea robarse un textillo de la red que encuentres por ahí, no se te olvide nunca que es probable que algún día se sepa. Y eso no es algo muy alentador ¿verdad?

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