23 abril 2007

Una 'idea loca' para Google

Recién me entero que Google tiene 11.000 millones de dólares para invertir en ‘ideas locas’ y que dispone para ese fin con 15 personas de su plantilla dedicadas de forma exclusiva en reunirse con docenas de empresas o personas a la semana que tengan proyectos interesantes que en el futuro eventualmente produzcan ingresos.

Bueno, no sé a ustedes qué les parece pero por lo menos a mí algunas cosas que está haciendo Google a mí ya me están como molestando. Y resulta que de tanto criticar a Microsoft cayeron precisamente en el error de parecerse demasiado a ellos y ahora resulta que al parecer si es verdad que ‘algún día esperan dominar el mundo’, inventando lo que ya está inventado (ahora se está escuchando insistentemente sobre el Google Phone ¡qué maravilla!)

La verdad uso muchos productos de Google, este blog por ejemplo está sobre Blogger que es propiedad de Google, mi correo electrónico es de Gmail, algunos blogs los leo desde el Google Reader, miro con mucha frecuencia videos en YouTube, a veces uso Picassa para editar algunas fotos, converso con mis amigos por el Gtalk, ya busqué a mi casa en el Google Earth, tengo una cuanta AdSence con 1.75 dólares y también me cepillo los dientes con a crema dental de Google.

Listo todo está bien ¿cierto? Pues ¡¡no!! Nada extraordinario, ningún invento en realidad, nada que otra persona no hubiera podido hacer. De hecho ya han demostrado que cuando no pueden con algo pues sencillamente cancelan y compran la competencia: más fácil y rápido que estar buscando ser el líder por los medios naturales —cada vez menos frecuentes— como resultó ser el caso YouTube.

Pues yo les tengo una cosa en la que pueden invertir su platica y que realmente sería un invento que cambiaría la historia en dos: un traductor.

Digo, un verdadero traductor. Y no ese que tienen en este momento que cada que lo uso (siempre sin mucha expectativa pero con una leve esperanza de encontrar una buena traducción) me arroja un texto que se asemeja más al Papiamento de Nueva Guinea que al español que es el idioma que medianamente comprendo. ¿No les basta la gigante chequera que tienen para inventarse algo un poquito más decente? Alguien dirá —y tal vez con razón— que una máquina o programa nunca podrá igualar al traductor humano que puede captar las sutilezas del lenguaje, el espíritu del idioma original, los modismos propios de cada país, el ‘color’ natural de los idiomas que hablamos y cualquier cantidad de cosas más. Pero eso a mí no me convence. Si algo me han enseñado los treinta años que tengo es que no hay nada que el ser humano no pueda lograr a fuerza de sacrificio, trabajo e intelecto. Y si a eso le agregamos los 11 mil millones de dolares que tiene Google para financiar ‘ideas locas’ pues no veo la razón de que en plena era de la información no hayan sido capaces de inventar un traductor medianamente aceptable.

Pues aquí tienen una idea señores de Google, una idea que a mí no sólo no me suena loca sino necesaria. Vamos a ver si con todo su “Powered by Google” van a poder hacerlo o no (o van a esperar que otro se lo invente para comprarle el juguetico).
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