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23 octubre 2007

La internet del siglo pasado


Cuando era adolescente me entusiasme muchísimo con una actividad conocida como diexismo. Según Wikipedia Diexismo: "es la afición de escuchar emisoras de radio lejanas o exóticas".

La internet, los emails, el chat y las descargas p2p no habían hecho su aparición en ese tiempo lo que me hace pensar —en vista de la popularidad actual de esas palabras— mucho más en que desde un punto de vista estar por encima de los treinta años te hace relativamente prehistórico. (No viene al caso pero hoy alguien en el trabajo me acaba de decir algo como esto: "Mira esta canción la debes conocer, es de tu tiempo". La canción era Lobo Hombre en París de La Unión. Para que vea que esto si es en serio).

El oír radio en onda corta era lo más parecido a la internet en ese tiempo (parece que estuviera hablando de hace cien años, cuando fue apenas hace unos quince). Y la actividad era lo más parecido a un ritual. Prendías el radio y te asegurabas que estuviera en alguna banda de onda corta. Luego, como si fuera el mouse actual sólo que con más delicadeza, girabas lentamente la perilla e ibas escuchando cuidadosamente hasta que una voz, a veces casi imperceptible, salía de entre todos los ruidos de scratch y pitidos que suelen oírse en esa frecuencia. A menudo las emisoras que lograbas capturar eran de otros idiomas diferentes al tuyo por lo que el giro de la perilla tenia que seguir hasta por fin encontrar una emisora trasmitiendo en español.

Volver a encontrar una emisora para oírla nuevamente otro día era una verdadera proeza. Nada de guardar en favoritos o usar lectores de feeds, no señor. Para volver a oír tu programa favorito era necesario empezar a sintonizar con diez o quince minutos de anticipación (en el DX se usa el horario UTC o tiempo universal coordinado) pero con el tiempo y la experiencia podías sintonizar, especialmente las emisoras más potentes casi como si estuvieras sintonizando tu actual radio digital.


¿Qué podía oírse en ese 'internet primitivo'? Bueno, mientras acá escuchabas las mismas canciones de siempre siempre era posible oír los conteos musicales más recientes en Europa en Radio Nederland o la BBC de Londres, el Buzón de Moscú con las respuestas de los oyentes de todo el mundo sobre la Unión Soviética en Radio Moscú, o un programa de cine francés en Radio Francia Internacional, el popular noticiero matinal "
Buenos días, América" en la Voz de América, un programa cultural en la Deutsche Welle, los discursos en vivo de Fidel Castro en Radio Rebelde (fundada por Ernesto Guevara) las opinión disidente de los cubanos en Miami en las muchas radios que tienen, el discurso trasnochado comunista de la guerrilla colombiana en alguna de sus radios clandestinas como Radio Patria Libre y así sucesivamente. Y tal como ahora había posibilidad de contactar con las emisoras usando el tradicional servicio postal (¿aún existe?). Por ejemplo recuerdo que —y es totalmente verídico— una vez envíe una carta con unas preguntas y sugerencias a Radio Moscú Internacional a una dirección de la Unión Soviética (URSS). Cuando leyeron mi carta al aire (y pueden imaginar mi emoción al oirla) ya ese país no existía y ahora era leída desde la actual Rusia.

Hoy quince años después no tengo idea si esa curiosa forma de pasar el tiempo existe. Todos eso —y mucho más— lo puedo encontrar ahora con sólo hacer un clic. Y curiosamente todas esas emisoras pueden oírse ahora en streaming y podcast.

El mundo cómo lo conocí, parece inexorablemete destinado a ser otro.
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La imagen tomada de acá.

15 mayo 2007

¿El rocío cae o sale del piso?

Para ser franco no lo sé.

Lo que sí sé es que uno de los millones de internautas en el mundo llegó a este blog por que Google lo envío acá cuando intentaba responder esa pregunta que seguramente lo tiene enfermo de la curiosidad.

¿El rocío cae o sale del piso? Mmm buena pregunta. Ahora que lo pienso creo que ninguno de los dos. Imagino que debe ser un fenómeno físico relacionado con la humedad y la condensación. Alguna vez creo que leí que es el fenómeno opuesto de lo que llamamos evaporación. Pero en fin de todos modos este no es un blog de biología. Nuestro perdido internauta tendrá que seguir buscando un poco más.

Me llama la atención eso sí la forma como la gente busca respuestas en Google. Le pregunta como si el famoso buscador fuera una especie de oráculo o una cosa de esas. A los mejor preguntar así sirve de mucho y soy yo el que no me he dado cuenta del uso que le podemos dar a Google.

Ensayemos con algunas preguntas... y que cada quien juzque las respuestas de Google el Gran Oráculo de nuestra época.

28 marzo 2007

Sentado escribiendo que estoy sentado escribiendo

La red tiene de todo desde cosas muy buenas hasta cosas... muy malas. Como todo.

Pues la reflexión es por que hace muy poco (unas cuantas horas a lo sumo) me he encontrado con que hay muchísima gente loca con un sitio llamado Twitter de esos que hacen parte de lo que ahora llaman los expertos (y los que quieren aparentarlo) ‘redes sociales’.

Pues nada del otro mundo o mejor dicho una cosa de bobos. Es un servicio que te deja escribir cada que quieras los que estas haciendo. De hecho el lema del sitio es: What are you doing? (¿Qué estás haciendo?) y es algo como esto:

1:05 PM: Acabo de descubrir a Twitter ¡¡es una maravilla!!

1:07 PM: Estoy feliz con el descubrimiento ¡¡me permite saber qué están haciendo mis amigos!!

1:10 PM: Bueno, no veo muchos amigos míos por acá 

1:20 PM: Estoy hablando por teléfono

1:23 PM: Ahhh, ¿¿¿y ahora que escribo??? :-(

1:30 PM: Estoy sentado escribiendo que estoy sentado escribiendo.

1:33 PM: Mmmm, me aburrí... después vuelvo... si acaso.

Por el momento está solo en inglés aunque ya veo saliendo la versión en español (¿algo así como twitteame?). Pues yo no le veo mucho futuro a toda esta locura y que conste que no soy muy bueno haciendo pronósticos sobre internet (le di dos meses de vida a YouTube). De todos modos, todo esto me pone a pensar en lo desocupados que están muchas personas.

Ah, y lo fácilmente que se impresionan.

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(Acá un ejemplo real de las maravillas de Twitter, tengan en cuenta que es verdadero).