12 marzo 2007

Las críticas en contra de 'Gabito'


Escribir contra un icono siempre ha sido taquillero. Ahora si el icono es un nobel de literatura, imagen de un país y se escribe justo la semana en la que se le está homenajeando es mucho más taquillero todavía.
Así lo hizo una columnista esta semana en El Tiempo con el vendedor tìtulo de ¡No me jodan màs con ese Gabo!. Se despachò contra el Nobel y fue la columna más leída, votada y comentada del pasado fin de semana. Dice que no esperaba tanta bulla y como a la gente hay que creerle pues ni modo. No obstante y a pesar de lo taquillero del tema a mí me parece se está haciendo más ruido del que realmente se merece.

Hace ya varios años que escucho está crítica en contra de Gabriel García Márquez, que no vive en Colombia, que no viene casi nunca (ni siquiera al funeral de su señora madre), que quiere más a México y cosas como esas. Quejas injustificadas a mi modo de ver. García Márquez en una celebridad, eso nadie lo pone en duda, y su elección de vivienda es algo que no le corresponde sino a él. ¿A cual país quiere más? No lo sé, ni me interesa aunque no deja de ser interesante que en muchas ocasiones se le ha ofrecido la ciudadanía mexicana las mismas veces que el escritor ha rechazado amablemente. Y aunque la recibiera algún día ¿qué importancia tiene? Esos que critican al escritor son los mismos que no dudarían una oportunidad de vivir en el extranjero y de tener un pasaporte distinto al colombiano.

Que no ayuda a Colombia, ni a su pueblo. Pero es que ¿acaso ese no es deber del gobierno que elgimos? Y aún así ¿que me dicen de los periodistas y los cineastas que han salido de sus escuelas? ¿y las innumerables veces que ha servido de intermediario o colaborador en las (fallidas, sí, pero ese es otro cuento) conversaciones de paz con grupos guerrilleros? Y ahí se deriva la otra crítica frecuente: su amistad y simpatía con Fidel Castro y la revolución cubana. Yo mismo no sería amigo de Castro, pero si ellos se la llevan tan bien entonces ¿qué? ¿debe pedir autorización para escoger sus amigos? Además de cuando acá uno tiene que dar explicación a alguien por sus simpatías políticas, ¿desde que se gane uno un Nobel?

Que no asiste a los homenajes, que no va a los cocteles ofrecidos en su nombre, que no ofrece entrevistas y cosas como esas. ¡Bah! ¿A alguien le interesa ser adulado tan descaradamente? ¿Es un delito negarse a ser lisonjeado por personas que sólo quieren decir que se tomaron un whisky ‘con Gabito’?

A muchos se nos olvida que los famosos y las celebridades son humanos como cualquiera, con defectos igualitos a los nuestros (incluso tal vez hasta peores), y exigimos que sean perfectos tal y como uno piensa que deben ser. No es así, por supuesto. Que García Márquez pueda ser un escritor antisocial, puede ser. Que puede ser arrogante, altivo y soberbio, imaginemos que así sea. Pero que es un magnifico escritor nadie lo puede negar. Y lo mejor de todo es que esto no es el chauvinismo típico de la tierrita, sino que es verdad. Expertos e inexpertos en literatura de todo el mundo coinciden en eso. Hace poco preguntaron a varios escritores para escoger las obras más influyentes de todos los tiempos en todos los idiomas y Cien años de Soledad estuvo en esa lista. La Real Academia de la lengua dará un trato a Cien años de soledad en el 40 aniversario solo comparado a lo que hicieron también con El Quijote.

Cosa muy distinta es que en estos días todos los colombianos resultemos siendo ‘gabólogos’ y nos jactemos de haber leído la vasta obra del escritor y digamos que por el hecho de haber nacido en el mismo país del Nobel somos una raza escogida. Eso si ya es una bobada y no tiene nada que ver con el escritor.

Y si no creen miren este blogcito. Tanto que me había resistido a hablar del tema de moda y acá estoy defendiéndolo como si fuera amigo de ‘Gabito’.
La imagen fue tomada de acà
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