08 mayo 2007

Vallejo y los colombianos

A esta hora y sin haber hecho un repaso por la ‘blogocosa’ colombiana imagino que muchos de los que opinamos sobre algunas noticias que nos llaman la atención deben estar hablado de la renuncia a la nacionalidad colombiana del escritor Fernando Vallejo.

Decisión sin duda polémica que logró enojar hasta el limite la delicada opinión colombiana acostumbrada a responder ante temas similares con eso que llaman ‘dolor de patria’. Sólo he escuchado algunas opiniones en la radio y leído los comentarios de otros en los medios que han reproducido la noticia y el comunicado del escritor pero se puede decir con facilidad que el orgullo de muchos colombianos parece herido de muerte (como en tantas otras veces).

Herida, a mi juicio, sin razón. El comunicado expresa muchas razones —validas o no, cada cual tendrá su opinión— por las que Fernando Vallejo alega malos tratos y atropellos de Colombia hacia él, que Colombia es un país asesino, mezquino e imbécil, razones que lo llevan a renunciar a la nacionalidad colombiana ahora que le han dado la de México y agrega que no volverá al país y que morirá allá.

Se equivoca Vallejo, por supuesto, en calificar a todos los colombianos con esos adjetivos. También es cierto que puede estar usando el nombre propio “Colombia” para dar a entender e imprimirle más fuerza al hecho de que durante varias generaciones muchos colombianos han estado matándose unos a otros. Sea cual sea las razones para que Vallejo generalice de ese modo la reacción de la inmensa mayoría de las personas que han opinado también es desproporcionada tomando las declaraciones como ofensa personal, algo que no tiene mucho sentido en cualquier forma.

Los que han leído las novelas de Vallejo, los artículos y conferencias de los últimos años y en general las opiniones que expresa se darán cuenta que ese es nada más que el estilo del escritor. Yo creo que nadie de los que conoce a Vallejo (en el sentido amplio de la palabra) se sorprendió ante la decisión y el comunicado que dio a conocer. Para poner las cosas en su debida perspectiva se trata de la opinión de un escritor de relativo éxito al cual muchos le reconocemos su inmenso talento. Es bueno y saludable, me parece a mí, que haya personas con esas características, rebeldes, iconoclastas y contestatarios en una sociedad. Es bueno que sobre algo en el que muchos estén de acuerdo de manera unánime existan algunos pocos que disientan y que contradigan. Eso no es malo, eso si se quiere enriquece el debate nos pone a revisar nuestros argumentos, no hace volver a pensar (a re-pensar) en lo que ya creíamos definido.

Si Vallejo no quiere ser más colombiano que lo haga y punto. No me importa, igual lo que ha escrito a pesar de que casi siempre ha escrito sobre Colombia, seguirá siendo universal. Y los que se resienten y les duele y se indignan por su decisión debe ser que no lo conocen y reaccionan igual que siempre han reaccionado cuando les tocan los temas que supuestamente nadie debe tocar la Religión, la Patria y a sus Caudillos.

A mí me da igual lo que quiera ser don Fernando.
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