06 diciembre 2007

Una cosa que aprendes del embarazo


A esperar. Sí, lo primero y más importante que aprendes cuando estás embarazado es a esperar. En estos meses a veces dije medio en broma —medio en serio— que en el futuro los embarazos debería tener la posibilidad de poder escoger en planes: Plan normal: 9 meses, cero recargo, Plan Relax: 6 meses, muchocientos pesos de recargo. Plan impacientes: 3 meses chorrocientos mil pesos. Así uno escogería de acuerdo a su paciencia (y de su biletera) qué clase de embarazo quiere. Claro, se puede diferir el pago a meses en cuyo caso la impaciencia resultaría en cómo pagar las cuotas. Piensen y verán que no es mala idea.

Es que la ansiedad que a uno le da es tremenda. Hasta la semana 29 a mí el embarazo de mi esposa se me fue rápido, todo eran planes, proyectos y entre una cosa y la otra la barriga de la mamá va creciendo y las ecografías cada mes y medio las semana se te van relativamente rápidas. Sabes que vas a tener un hijo pero a decir verdad todavía esta medio lejos y hasta mejor pues te da tiempo de organizar cositas pendientes.

Después llega la semana 30, ya sabes el sexo del bebé así que empiezas a comprar cosas, ya la barriguita de tu esposa está más grande, dormir es más complicado para ella, (y para uno también, no crean que para uno todo este proceso es facilito). A mí de la semana treinta hasta la treinta seis se me hizo de una lentitud desesperante, los días no pasan. Pasar de la semana 30 a 31 es una eternidad, pero lo peor es que de la 31 a la 32 es más lento todavía y así sucesivamente de la 32 a la 33, de la 33 a la 34 etc..., etc...

Pero el Everest de la desesperación y la ansiedad es de la 36 en adelante. Mi esposa está hoy en la semana 37 (semana que a mi se me ha hecho como de quince días). Ya el bebé pudiera nacer sin ningún peligro hoy mismo, es más ya estamos preparados como si así fuera y ya hay una maleta con todo lo necesario en su cunita para cuando llegue el momento. Pero eso es lo peor, el médico dice puede ser ¡¡YA!!... o mañana... o la otra semana... o en quince días... Se los digo a los que hombres que todavía no tienen hijos: Las.últimas.semanas.del.embarazo.no.corren. Otra vez: No-Corren. Es mejor que lo sepan.

Pues así es Daniel, ya, sin nacer y sin todavía verte le has dado una buena lección (una que nunca olvidará) a una de las personas más impacientes que vas a conocer en tu vida: Tu papá.

Y te aseguro que —aunque sea a la fuerza— está quedando bien aprendida.
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Y sí. La de arriba es tu mamita.
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