06 abril 2008

UNE, se vende, no se vende, se vende, no se vende

Hace mucho rato que algo en las empresas públicas de Medellín huele mal. Es algo muy escondido y salvo por algunos comentaristas locales se sabría muy poco de lo que allá pasa. Por ejemplo en materia de aumentos salariales producto de la compra de Orbitel por las EPM y de cómo muchos ejecutivos tuvieron la posibilidad de aumentarse ellos mismo sus salarios. Así mismo esta compra hizo que las Epm se llenará de una cantidad de ejecutivos con sueldos altísimos con funciones que bien pudieran hacer menos personas.

Pero de un tiempo para acá se ve mal hablar mal de Medellín o más puntualmente de sus problemas. La política oficial de la pasada alcaldía era algo como "acá no pasa nada y si está pasando déjennos que nosotros lo arreglamos, pero mejor quédese calladito". Y fue así como casi nadie habló de las irregularidades en las EPM (o para poner otro ejemplo del conflicto latente entre bandas dirigidas desde sus cárceles los principales líderes paramilitares).

Ahora hay nuevo gerente en las EPM, Federico Restrepo Posada y nuevo gerente en UNE, Horacio Vélez de Bedout. Y que algo pasa en las EPM aún y a pesar de las nuevas gerencias se hizó evidente hoy casualmente en entrevistas ofrecidas por cada uno de ellos al periódico regional El Colombiano.

Dice el nuevo gerente de las EPM:
EPM no necesita capital y menos del sector privado, ni ahora ni después. Seguirá siendo pública, como sociedad comercial e industrial del Estado, de propiedad ciento por ciento del Municipio de Medellín. Nada de capital privado en su estructura accionaria, no. Y tampoco escindimos a Une para privatizarla, pero sí podría necesitar un socio para afrontar la competencia de grandes firmas en el mercado (énfasis agregado).
Mientras tanto en la misma edición otro artículo titulado "Vender UNE, para invertir en futuro" dice:
El nuevo gerente de Une, Horacio Vélez de Bedout, en entrevista con EL COLOMBIANO anunció esta semana que su propósito era conseguir un socio estratégico para la empresa, o incluso venderla.
¿Al fin qué? ¿Se vende UNE o no? Hmm, a mí me queda un tufillo de que nos están enredando y que cuando menos pensemos una decisión tan trascendental para la ciudad se tomará sin haberle dado la atención y la discusión necesaria.




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