06 mayo 2008

Mentes Cesantes

... y bien, ya está bueno de tanto receso. No había escrito hace rato porque es que...
(Bueno, ¿y quién dice que uno tiene que explicar?)

Lo cierto es que a esto de escribir parece que le aplica el dicho de 'si no se usa se atrofia' y no se me ocurren muchas cosas de qué hablar.

O bueno, quizá sí. ¿Alguna vez han tratado de sacar sus cesantías de algunos de los dichosos fondos que existen en el país? Ahhh, claro... varios de ellos (sino todos) administrados altruistamente por nuestros 'amados' banqueros.

Bueno, el asunto es que (y para los que no lo saben o viven en otro país que entre otras cosas no sé qué tal funciona la cosa) para sacar tu plata de su caja tienes que comprobar que la usarás para compra o mejora de vivienda o para pagar estudios, en cuyo caso te harán un cheque a nombre de la institución (aprobada por el ICFES) o sólo en caso de pérdida del empleo. No más, y bajo ninguna otra circunstancia.

¿La razón? Bueno, como su nombre lo indica esa plata sólo debe ser usada en caso de que el trabajador quede cesante mientras consigue otro empleo o para gastos nobles como vivienda y estudio. Todo muy bien a simple vista. Pero el asunto es que... ¿de cuando acá el gobierno y los banqueros deben pensar por nosotros y decidir de qué manera gastar nuestro dinero? ¿Por qué razón deben asumir que usaremos ese dinero para otros gastos menos decorosos? Bueno y también, si yo saco un millón de pesos de mis cesantías y comprara digamos un Nintendo Wii ¿los fondos y el gobierno qué tendrían que decir? ¿Por qué piensan y deciden por el trabajador?

Y digo el gobierno porque como saben todo se debió a un tremendo revolcón que aprobó el Congreso hace ya muchos años y que tenía como objetivo beneficiar al trabajador colombiano evitando que se gastara su platica en vicio y entregándolo mejor a una banca que en ese tiempo supuestamente estaba en crisis.

Ley que acabo de ponerle más enredos al colombiano y beneficiando con ganancias indecentes a los dueños de los Fondos que administrarían por nosotros esta platica (los mismo banqueros, ya lo dije). Años más tarde y ahora que la revista Semana sacó las 1000 empresas más grandes del país busquen dónde quedan en el ranking estas empresas. Y ya entrados en gastos miren también las EPS inventadas por esos mismos días y que casualmente (¿o no?) muchas de ellas tienen los mismos dueños y les fue igual de bien en estos pocos añitos.

Para que vayan entendiendo cuál es mi vaina con esa gente.


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