24 marzo 2009

David Vs. Goliat

Me gustan -como a casi todo el mundo- las clásicas historias de David contra Goliat. Favorezco de inmediato al débil, al más pequeño, al más frágil y desdeño y malquiero al grandulón que considero casi siempre como un oportunista, avasallador y soberbio mal perdedor. Por supuesto no son más que arquetipos que no quieren decir que siempre el más pequeño sea el más bueno y noble y que el grandulón por el mero hecho de serlo sea un pedante bueno para nada. Pero ya saben como funciona la cosas acá dentro (me toco con un dedo mi testaruda cabeza)...
 
Un ejemplo. En el barrio donde vivo hay un supermercado llamado CONSUMO que es en realidad una cadena de supermercados de varios locales en Medellín. No sé cuantos metros cuadrados tendrá este almacén en particular pero no es propiamente el gran supermercado. Hace algunos años justo ahí diagonalcito, como a tiro de piedra, encerraron un enorme lote donde antes íbamos a elevar cometas y empezó la construcción de lo que decían algunos iba a ser un ÉXITO, digo un supermercado Éxito. Sí, el bravucón gigante iba a poner su aplastante pie sobre el frágil David. Por lo menos eso pensé yo que no soy propiamente un modelo de valentía y sin pensarlo mucho le puse un año de vida al CONSUMO, como mucho.
 
Tal parece que los dueños del CONSUMO no creían lo mismo, afortunadamente. De una pusieron ahí al ladito una valla enorme, pero con enorme quiero decir eso, realmente gigante con el nombre CONSUMO bien grande y alguna frase publicitaria. Temerario -pensé, pero poco útil, lástima que de todos modos cerrará, -me dije. No van a poder contra el archireconocido ÉXITO.
 
Pues sí. Si pudieron. De eso hace unos diez años mal contados y ahí está abierto, lleno y para colmo en ampliación. En estos momentos están en remodelación y quedará más grande. Sí, ahí al ladito de ÉXITO que al parecer no pudo quitarle clientela. Es más, hace poquísimo cuando en otro barrio de la ciudad se paró otro Goliat, en este caso CARREFOUR, fueron ellos los que lanzaron la piedra construyendo en el mismo sector otro CONSUMO. ¿Se puede ser más audaz? 
 
En resumen dos cosas: Uno, que soy pésimo pronosticador y dos que no importa el bravucón que esté al frente no hay Goliat que pueda vencerte si tienes decisión y compromiso de supervivencia.
 
A ver si aprende tanta empresa que ahora esconde la cabeza con el cuento de la tan cacareada crisis.  
 
 
 
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