10 marzo 2009

Lecciones de Cooperativismo...

... o mi experiencia con COOFINEP


Los lectores regulares de este blog saben de mi animadversión al sistema bancario nacional y también que aunque quisiera no usarlo para nada, por múltiples razones en imposible que alguien en mis circunstancias pretenda boicotearlos con éxito (cosa que a ellos les importaría un rábano).

Pues bien, hace un par de años decidí ensayar a las Cooperativas Financieras como alternativa de ahorro y préstamos pequeños de emergencia. La filosofía del Cooperativismo, sin haberla profundizado mucho, se me antojaba mucho más cercana al cliente -que acá llaman "asociado"- y por esa misma razón constituía para mí una alternativa, en todo caso mejor, que los desagradables y fríos bancos. Escogí una cooperativa finaciera que en Medellín es medianamente conocida: COOFINEP.

No voy a ponerme a contar detalles de esa desdichada relación. Este post se haría insoportable de leer e igual no creo que nadie se pondría en la tarea de hacerlo. Lo cierto es que si antes estaba decepcionado de los bancos ahora se puede decir que estoy decepcionado además, de las cooperativas. Escribo y opino, obviamente desde mi experiencia personal, y puedo decir que por lo menos en mi caso, es decir en mi relación con COOFINEP, se trata de una cooperativa lenta, complicada, irrazonable y con escasísimo sentido común.

Sólo un ejemplo de varios que pudiera citar. Hace un par de meses quiero desasociarme, tengo una deuda con COOFINEP de unos 800.000 pesos pero resulta que también tengo unos 950.000 de los que sólo puedo disponer cuando me retire. Listo, estoy de acuerdo fue lo que firmé (en letra pequeña) cuando me afilié. Llamo a la gerente de la oficina donde tengo la cuenta para que hablemos y lleguemos a un acuerdo razonable para ambos y le digo que como tengo más plata de la que debo se queden con la plata que les adeudo y sólo me entreguen los 150.000 pesos sobrantes y felices todos. Me dice que no, que no es posible que no debo tener deudas con COOFINEP al momento del retiro, que lo dicen los estatutos y que blablablá. Okey, le digo que pago esa plata y que me entreguen entonces la mía por lo menos esa misma semana. Que no, que no es posible que los estatutos -nuevamente- dicen que la plata se entrega dos meses después de mi retiro. Le contesto que los estatutos son muy inflexibles. Me dice que no, y que de todos modos yo tengo la posibilidad de ingresar a la parte directiva como cualquier asociado y cambiarlos. Para el que no lo sepa ese es un procedimiento democrático en el cual cualquier asociado puede postularse y si el día de las elecciones obtiene suficientes votos entra a formar parte del grupo de asociados que se supone representa los intereses de todos. Eso me dice la gerente, que si me parecen injustos lo estatutos tengo la posibilidad de hacerme elegir (vaya solución). Le respondo que me da tristeza que el cooperativismo sea tan inflexible y tan irrazonable y me despido.

Eso fue hace dos meses y no me he podido retirar. Lo último que necesito es una carta de la cooperativa por la que fui hoy. Que no, que sólo la dan los lunes y los jueves y que vale 4.000 pesos ( ! ). Perdí la ida y debo volver el próximo jueves. Complicados, lentos, irrazonables... ya les decía yo.

Total, he progresado. Ahora estoy decepcionado de los bancos y decepcionado de COOFINEP y por ahí derecho del cooperativismo. Lo que viéndolo bien hoy mismo no supone mucho problema.

Igual, como a la mayoría de colombianos, no es que me esté quedando mucha plata para ahorrar.


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